Trump y los republicanos caen duramente derrotados en las Midterms

04.11.2026

Nahuel Cerdá - Argüelles

Partidarios demócratas celebran la victoria de James Talarico en Texas. Fuente: Times
Partidarios demócratas celebran la victoria de James Talarico en Texas. Fuente: Times

Los demócratas han recuperado el control de ambas cámaras del Capitolio, ganando en estados de gran tradición republicana, y podrán ejercer una dura oposición a la administración Trump.

Las elecciones de medio mandato, o midterms tal y como se las conoce en Estados Unidos, han sido fieles a las encuestas y han resultado ser un batacazo para Trump. En unos comicios en los que no se vota al presidente, sino a los representantes en el Congreso (Cámara de Representantes y Senado), que componen el poder legislativo estadounidense, el Partido Demócrata ha recuperado, además de forma holgada, el control de ambas cámaras que había perdido en las presidenciales de 2024. En la Cámara de Representantes, donde se elegían a 435 nuevos Representatives, los demócratas han recuperado 25 escaños y se colocan 10 por encima de la mayoría absoluta. Cabe destacar la victoria en Michigan de Abul El-Sayed, que se convertirá en el primer congresista musulmán en la historia estadounidense.

Sin embargo, el gran mazazo republicano ha sido en el Senado, donde se elegían 35 de los 100 senadores que lo integran. De ellos, los demócratas le han arrebatado 7 al partido que encabeza Donald Trump, obteniendo también la mayoría en este órgano. El Partido Republicano ha sufrido una serie de reveses sin precedentes en una noche que quedará en la memoria por mucho tiempo. Los de Trump han perdido sus Senadores en Ohio, Texas, Maine, Carolina del Norte y del Sur, Iowa y Kansas, estados que han sido bastiones republicanos durante muchos años.

Son muchos los ejemplos que evidencian la dura derrota del partido del elefante. Por ejemplo, en Texas, James Talarico se ha alzado victorioso y representará a los demócratas en el Senado, convirtiéndose en el primer representante azul en la cámara alta en los últimos 38 años. En Maine, Susan Collins tampoco ha logrado mantener su sillón, el cual ocupaba desde hace 30 años. Estos dos ejemplos son un reflejo de la dura derrota republicana en las midterms.

Pero… ¿qué hay detrás de esta aplastante victoria demócrata?, ¿y qué supone perder el control del Capitolio para el gobierno de Trump? La victoria demócrata se debe a diversos factores que pueden resumirse en uno solo: Trump ha decepcionado a su electorado. Prometió el fin de la inflación y de las guerras alrededor del mundo, y en estos dos años ha comenzado una guerra con Irán que, a ojos de los estadounidenses, resulta cada vez más un sinsentido. Y los precios no sólo no han bajado, sino que su guerra en Oriente Medio ha encarecido exponencialmente la gasolina. Además, el voto latino ha virado hacia la izquierda. Las medidas migratorias y la visible dureza del ICE han hecho que el voto de los inmigrantes latinos, que se concentró en Trump en las elecciones generales de 2024, haya cambiado de rumbo hacia los demócratas en 2026, y el ejemplo de ello vuelve a ser Texas. Mientras que en 2024 Trump obtuvo el 55% del voto latino en el estado, esta vez el 55% de esta población migrante votó por Talarico, lo que evidencia el viraje de este sector a favor del Partido Demócrata. Trump ya ha aceptado la derrota, aunque la ha justificado en un post en su red social Truth, afirmando que se ha producido porque su nombre no aparecía en las papeletas. Lo evidente es que el ciudadano estadounidense no está satisfecho con el inquilino de la Casa Blanca.

A partir de hoy, el mandato del presidente no será tan sencillo. Los demócratas podrán someter parlamentariamente a Trump, impugnando, retrasando y rechazando medidas que antes el neoyorquino aprobaba sin oposición. También podrán proponer sus propias políticas que, aunque el presidente tiene derecho a vetarlas, sirven para presionar y generar debate entre la población. Además, podrán proponer juicios políticos, algo que ya han anunciado que harán, aunque es muy complicado que salgan adelante, pues para la aprobación de un impeachment, similar a una moción de censura en España, se necesita el apoyo de 67 senadores, algo lejano a día de hoy, cuando los demócratas cuentan con 54.

Pero los midterms americanos han supuesto un mazazo importante para la administración Trump y un viraje en la política americana que puede sacudir el tablero político internacional.

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