Timothée Chalamet deja atrás la feminidad: Cómo Perder el Óscar en 10 Días

11.03.2026
Reinterpretación del cartel publicitario de la película “How to lose a guy in 10 days” del usuario @naughtyrobot725 con 2.5M de visualizaciones en X
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Irene García Hernández | OPINIÓN

El Timothy Kardashian de pelo corto y liso que viste ropa deportiva se aventuró, entre sonrisas burlonas, a decir que el ballet y la ópera son sectores del arte que "hay que mantener vivos, a pesar de que ya no le interesan a nadie". Por supuesto, no tardó en expresar su respeto a los trabajadores del teatro, prediciendo el disgusto que podrían llevarse algunas personas ante la declaración. Sin embargo, a mí me gusta pensar que el Timothée Chalamet previo a Marty Supreme resurgió de la cueva en ese momento, en tremendo desacuerdo con su yo actual.

Porque aquel veinteañero de raíces francesas que vestía looks refinados pero atrevidamente femeninos acompañados de una densa capa de rizos largos y mirada delicada jamás hubiera dicho eso. La Met de Nueva York o el Teatro Real de Madrid jamás hubieran tenido que salir en defensa del arte tradicional porque sería el propio Timothée el que lo habría defendido. Entonces, ¿por qué Timothée Chalamet parece haber desaparecido?

La respuesta es más fácil de lo esperado. Y, es que ya lo expresó el intérprete al recoger el premio a mejor actor en los SAG Awards de febrero de 2025: "Honestamente, estoy en búsqueda de la grandeza (in pursuit of greatness)", anticipando la llegada de Marty Supreme a los cines del mundo entero un año después. En ese momento, en el que el público de Timothée continuaba marcado mayoritariamente por mujeres, estalló la felicidad en las seguidoras del mundo del cine. Yo incluida. ¿Por qué no iba a hacerlo?

Tras perder el Oscar a mejor actor en dos ocasiones, con Call Me By Your Name y A Complete Unknown, papeles en los que demostró una destreza actoral brillante, pero para los que, al parecer, era demasiado joven, todo el mundo estaba deseoso de verle ganar al fin. Se lo merecía. Se lo merece. Sin embargo, lo que nadie esperaba, y sobre todo no sus girls and gays, era que, para lograrlo, tuviera que dejar atrás esa feminidad y delicadeza que le caracterizaba y le había ganado la fama para realizar una de las mayores campañas de marketing vistas en Hollywood.

Porque sí, la idea de Timothée para ganar el Oscar a Mejor Actor por Marty Supreme parecía brillante. Todo empezó en octubre, con el directo de Instagram de gran performance en el que el actor se rodeaba de las míticas pelotas naranjas del deporte. Después, se comercializaron las famosas chaquetas deportivas bomber de la película, que vistieron celebridades como Lamine Yamal o Charles Leclerc, genios del deporte. Aún así, la guinda del pastel fue la aparición de un misterioso rapero en redes sociales llamado EsDee Kid, con el que se especuló que ambos se trataban de la misma persona. Para desmentir los rumores, Timothée decidió sacar una canción de rap con él, llamada "4 Raws (Remix)" que dice así: "Soy Timothée Chalamet relajándome (...) Desde 2017 (año de estreno de Call Me By Your Name), vivo el sueño. Me estoy poniendo al día, vivo el tema. Hago mis cosas, soy Marty Supreme".

Rap en inglés, futbolistas, pilotos de Fórmula 1, ropa streetwear… Está claro hacia donde iban los tiros: para ganar al Oscar con una película de un hombre insoportable y obseso con el ping pong, a Timothée no le iba a bastar con el público femenino que había consolidado durante cinco años. Debía llamar la atención del masculino. Y, está bien, ¿no? No hay nada de malo en querer ampliar tu público. Sin embargo, las preguntas incómodas que me surgen son: ¿por qué lo femenino no gana Oscars? ¿Por qué Chalamet ha tenido que cambiar todo su target hacia los hombres masculinos y, además, está cómodo con eso?

Y, parecía que funcionaba. Timothée ha sido el candidato favorito todos estos meses a ganar el Oscar. Y, siendo sincera, es muy probable que gane. Las votaciones ya están hechas, cerraron un día antes de que dijera lo del ballet, para suerte del actor, ya que estos últimos días las encuestas sitúan a Michael B Jordan (Sinners) como preferido por primera vez desde el anuncio de los nominados.

Me parece importante dejar claro por aquí a los y las misóginos que culpan a Kylie Jenner del cambio de Timothée que la gracia de Timothy Kardashian está bien, pero es un hombre de 30 años perfectamente capaz de tomar decisiones por sí mismo y, no, no ha cambiado por Kylie. Que haya decidido hacer rap y ser más masculino como Travis Scott no es más que mera coincidencia.

Quizá Timothée, cuando se vea recogiendo el premio en el Dolby Theatre este domingo, se replantee hasta qué punto le ha resultado rentable ese Oscar. Los hombres de los que ha llamado la atención este año se olvidarán de él, como es normal, cuando pase el movimiento Marty Supreme. El público femenino que tanto le ha seguido estos últimos años se encuentra profundamente decepcionado y ha encontrado un nuevo hombre performativo al que seguir, Jacob Elordi, que no ganará el Oscar, pero no ha dejado atrás su esencia.

Enhorabuena, Timothée Chalamet, eres el ganador del Oscar a mejor actor. Que aproveche.