Tensión entre las dos Coreas tras una nueva vulneración del armisticio
El armisticio de 1953, vulnerado según el organismo de la ONU encargado de vigilar la frontera tras encontrar un artefacto norcoreano sin detonar en el lado surcoreano
Samuel Prieto Darriba

La península de Corea vuelve a atravesar una vez más una escalada de tensión política entre Corea del Norte y Corea del Sur después de que varias minas explotasen en el lado surcoreano. Seúl ha acusado a su vecino de vulnerar el armisticio firmado en 1953 tras colocar tres minas que, al explotar, hirieron el pasado lunes 21 de septiembre a tres soldados surcoreanos, dos de ellos de gravedad. Los sucesos ocurrieron cuando se encontraban realizando una inspección conjunta con el Mando de Naciones Unidas en el sector occidental de la Zona Desmilitarizada con el fin de comprobar si Pyongyang había colocado artefactos en la zona fronteriza después de detectar cambios en la misma.
El Mando de Naciones Unidas, a su vez, ha lanzado un comunicado este miércoles 30 de septiembre respaldando la opinión de Seúl después de que sus propios investigadores hayan encontrado un dispositivo norcoreano sin detonar en el lado surcoreano de la frontera. Sin embargo, a diferencia de Seúl, su respuesta tanto sobre el origen de las dos minas que estallaron en la frontera como sobre la parte responsable de la infracción ha sido muy ambigua.
Corea del Norte ha mostrado su evidente rechazo a la versión surcoreana. Kim Yo-Jong, hermana del líder norcoreano, Kim Jong-un, y directora del Departamento de Asuntos Generales del Partido de los Trabajadores norcoreanos, ha tachado de "farsa" las acusaciones de su vecino y ha acusado a la propia Seúl de "fabricar piezas materiales" como justificación para culpar a Pyongyang.
Ante las declaraciones del ministro de Defensa surcoreano, Kang Shin-Chul, de tomar "medidas de respuesta" si se confirmaba que los soldados norcoreanos habían colocado dichos artefactos a consciencia, Kim Yo-Jong se ha mostrado firme y amenazante. "Si una sola bala impacta en nuestro territorio, deben estar preparados para mucho más", ha declarado la mañana de este miércoles a través de la agencia estatal norcoreana KCNA.
La Zona Desmilitarizada de Corea (DMZ), donde ha sucedido este último incidente, surgió tras el armisticio firmado el 27 de julio de 1953 entre Seúl y Pyongyang para acabar con la cruenta Guerra de Corea, que se saldó con más de 3 millones de víctimas, según estimaciones. Con cuatro kilómetros de ancho y 250 km de largo, se trata de una de las fronteras terrestres más fortificadas y militarizadas del mundo.
Esta no es la primera vez que el armisticio es vulnerado. Previamente, se han registrado decenas de acontecimientos que han hecho pender de un hilo dicho acuerdo. Destacan, entre ellos, el Ataque a la Casa Azul de 1968, en el que 31 soldados norcoreanos infiltrados intentaron asaltar la residencia en Seúl del por entonces presidente surcoreano Park Chung-hee; o el hundimiento de la corbeta Cheonan en 2010, en el que un torpedo atribuido a Corea del Norte acabó con la vida de 46 marineros surcoreanos tras hundir uno de sus buques de guerra.
Este incidente trunca los sueños del presidente surcoreano, Lee Jae-myung, objeto de constantes críticas del sector conservador de su propio país, de abrir una nueva vía de negociación para poder acabar con el armisticio y firmar un tratado de paz. Por su parte, Pyongyang se muestra hostil y reticente ante tal anuncio, manteniendo su negativa a dialogar con su país vecino.
