Sánchez nombra a Carlos Cuerpo vicepresidente y pone fin a casi 15 años sin hombres en el puesto
Jorge Tovar
El que hasta ahora era tan solo ministro de Economía será nombrado en los próximos días nuevo vicepresidente primero del Gobierno, tal y como apuntaban todas las quinielas. Lo sorprendente es que un hombre ocupe un puesto que se ha convertido en un clásico entre las mujeres
Carlos Cuerpo Caballero (Badajoz, 1980) se ha consolidado como una de las figuras más prometedoras del panorama político español. Aunque forma parte del Gobierno desde 2023 como independiente, su cercanía con el presidente ha quedado patente con su designación como vicepresidente, que compaginará con el ejercicio de ministro de Economía.
Para encontrar al último hombre que ocupó este puesto debemos remontarnos a los últimos coletazos del Gobierno de Zapatero. Alfredo Pérez Rubalcaba fue nombrado vicepresidente en octubre de 2010, después de que Zapatero cesara a María Teresa Fernández de la Vega, primera mujer en ocupar este cargo. Rubalcaba lo ocupó durante tan solo ocho meses, pues decidió abandonarlo al convertirse en candidato del PSOE a las elecciones generales que se celebrarían el 20 de noviembre de 2011, siendo sustituido por la también independiente Elena Salgado. Rubalcaba acabaría perdiendo dichos comicios.
El Gobierno de Zapatero cayó, y Rajoy mantuvo la tradición durante las legislaturas en las que gobernó: Soraya Sáenz de Santamaría ocupó el sillón junto al presidente durante todo su mandato. Con la moción de censura, Sánchez situó a Carmen Calvo a su lado, aunque no sería la única, pues a ella le siguieron Nadia Calviño, que marchó como directora del Banco Central Europeo; la polémica María Jesús Montero, que tratará de obrar una gesta en Andalucía; y, por último, el recién nombrado Carlos Cuerpo.
La llegada de Cuerpo a la vicepresidencia supone, en cierta medida, un cambio en el puesto, pues su perfil es menos polémico y frenético que el de su antecesora. Ahora, Cuerpo tiene la posibilidad de convertirse en uno de los futuribles para suceder a Pedro Sánchez, quien, aunque no muestra signos de agotamiento, es sabido que una derrota electoral el próximo año supondría el fin de su carrera como líder del Partido Socialista. Curiosamente, un expresidente ya siguió un camino similar: Mariano Rajoy ocupó este puesto durante tres años al lado de Aznar, aunque terminó siendo reemplazado por el polémico Rodrigo Rato.
