Ryan Gosling: el carisma de la polivalencia

21.04.2026

Ryan en Proyecto Salvación nos vuelve a demostrar su gran presencia en cámara y su polivalencia para interpretar papeles muy distintos

David Casas Torres | OPINIÓN 

La adaptación de la novela de Andy Weir fue estrenada en cines esta primavera de 2026. Proyecto salvación dirigida por Phil Lord y Christopher Miller es un largometraje de casi tres horas que expone una ciencia ficción con mucho humor y carga emocional.

Los directores de La Lego película o Lluvia de albóndigas han respetado en gran medida la versión literaria y han añadido su toque de humor en algunos puntos infantil y ridículo, pero muy afable, como se muestra en la relación de Grace con Rocky. Consiguen que le cojas cariño a una araña de piedra. Además, saben muy bien cuándo y cómo ponerte en tensión, emocionarte y aliviarte.

Lo más destacable que noté viendo la película en el cine fue la actuación individual de Ryan Gosling. Con este papel de científico con un constante síndrome del impostor demuestra que se desenvuelve bien como joven enamorado, como "sex simbol" o un astronauta estresado. Habría que valorar más la polivalencia de los actores para saber interpretar personajes muy diferentes. Normalmente en los castings cada actor tiene un perfil determinado. Joe Pesci tenía el de mafioso o Robert Downey Jr el de ricachón. Obviamente estos actores podrían hacer estos papeles, pero la excelencia la consiguen con estos perfiles de personajes. A Ryan le hemos visto brillar de varias formas: como joven inocente enamorado hasta las trancas en El diario de Noa, como policía en Blade Runner y ahora como científico inseguro que acaba siendo un héroe.

Dentro de la industria de Hollywood me da la sensación que no se valora lo suficiente este aspecto de Ryan Gosling. Evidentemente se le valora muchísimo, su papel en La La Land es uno de los mejores en una película romántica. Pero esa característica de valer para papeles diferentes y poder llegar a la matrícula de honor en ellos es algo de lo que no se habla tanto y no es tenido en cuenta para los premios cinematográficos.

Proyecto Salvación es una bofetada en la cara a los aficionados del cine por parte de Ryan Gosling mostrándote que está ahí, que siempre ha estado. Que lo puede hacer bien de policía, en Barbie o de astronauta. Es una consolidación de uno de los carismas más grandes de la industria del cine estadounidense.

Este trabajo era una prueba muy exigente. Es un metraje de casi tres horas en el que Ryan está la mayor parte del tiempo en cámara. El groso de la historia se desarrolla con él solo en la nave. Eso te exige sostener muchísimo tu presencia. En ningún momento te cansas de verle en primer plano. No se esconde y afronta cada situación como si fuese la primera vez que aparece en la película.

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