Pedri y La Roja: Una máquina híbrida
Pablo Perojil Velázquez

La selección española se encuentra en uno de los momentos más dulces de su historia. Desde la conquista de la Nations League del pasado 2023 y la Eurocopa de 2024 hasta proclamarse campeones del mundo en este inolvidable verano. La tropa dirigida por Luis de la Fuente, desde que el técnico llegó al club, se ha hecho con todos los títulos posibles. Esto reafirma el compromiso del entrenador con los colores de la nación y por ende, la de sus jugadores, que han demostrado que están muy unidos, algo visible en el buen ambiente que se respira en los vestuarios.
Durante estos últimos meses, esta impresión parece empañarse al hablar de Pedri. Luis de la Fuente no está contando con él lo suficiente y esto es un hecho. Desde el partido frente a Bélgica (35 minutos diputados) en los cuartos de final del Mundial, ha jugado un total de 158 minutos de 480 posibles. Sumando 12 minutos frente a Francia y 58 en la final contra Argentina. Y en la Liga de Naciones ha disputado 20 minutos contra Inglaterra y 33 ante Croacia. Siendo suplente en todos ellos.
¿Qué ocurre realmente con el canario? La situación es extraña porque no cuenta con todos los minutos, el técnico riojano prioriza en el 11 a jugadores como Rodri o Dani Olmo, pero cuando el de Tegueste entra al césped cumple completamente con las expectativas. Y es que Pedri realiza ese trabajo que no se ve a simple vista y Luis sabe cuando introducirle en el campo.
En el partido frente a Bélgica, su entrada en el minuto 55 supuso un aumento en la posesión de un 64% a un 74%. El pasado martes frente a Croacia, en un escenario de alta exigencia defensiva rival, firmó un 87,5% de acierto en el pase (28/32) en zonas congestionadas. Además, en esos 34 minutos frente a la selección croata y en los 21 ante Inglaterra , ha promediado 1,8 pases clave por cada 30 minutos en el campo. Está cifra es propia de un centrocampista que ha disputado un partido completo. Otro dato interesante es que más del 40% de sus entregas desde que es suplente rompen una línea defensiva o avanzan la línea de ataque más de 10 metros. Un jugador que deja de lado los pases laterales seguros para apostar por la verticalidad y facilitar el ataque a Lamine o Nico. Al estar fresco entrando en el segundo tiempo, interpreta de maravilla el concepto de presión tras pérdida sumando 2,3 recuperaciones de balón en campo contrario por partido.Esto favorece la ralentización del ataque rival.
La menor cantidad de minutos disputados del canario frente a otros centrocampistas no es a consecuencia de su rendimiento, son los atributos que aporta al juego del equipo los que hacen que su entrada en la segunda parte tenga una repercusión diferencial en el desarrollo del partido.
