Nuevos actores, viejas tensiones
El pasado domingo 8 de marzo, Colombia vivió la primera de tres jornadas electorales del año. Alrededor de 20 millones de colombianos acudieron a las urnas para escoger tanto al nuevo Congreso de la República como a los contendientes presidenciales del próximo 31 de mayo
Isabella Iglesias y Ricardo Agudelo

Votaciones en Colombia
El pasado domingo 8 de marzo, Colombia vivió la primera de tres jornadas electorales del año. Alrededor de 20 millones de colombianos acudieron a las urnas para escoger tanto al nuevo Congreso de la República como a los contendientes presidenciales del próximo 31 de mayo, siendo la cifra de participación electoral más alta desde 1990. Los resultados de la jornada dejan un panorama interesante, que sirve de antesala para la definición del próximo presidente, quien tendrá que enfrentarse a un congreso renovado, con muchas caras nuevas, y con grandes ausencias o "quemados" (término utilizado para definir a aquel que no logra su objetivo de campaña).
CONGRESO:
De todas las listas y partidos políticos que se presentaron a las elecciones legislativas, 20 obtuvieron al menos una curul en el Congreso, sea en Senado o sea en Cámara de Representantes, según La Silla Vacía; el resto de ellos no pasaron el umbral del 3%, lo que significa que pierden su personería jurídica y tendrán que esperar a las siguientes elecciones para poder aspirar a alguna curul. Entre ellos, el que más destaca es el Partido Verde Oxígeno de Ingrid Betancourt, que además de avalar a los precandidatos presidenciales Juan Carlos Pinzón y Enrique Peñalosa en la "Gran Consulta por Colombia", presentó una lista al Congreso denominada como la "Selección Anti-Petro", la cual no pudo ni pasar el umbral. Otras listas "quemadas" en estas elecciones fueron "Patriotas", "Colombia Segura y Próspera", "Comunes" (partido de los desmovilizados de las FARC que se unió al partido Fuerza Ciudadana), el "Frente Amplio Unitario" (lista de Roy Barreras para Senado), y finalmente La Lista de Oviedo; esta última a pesar de no obtener curules en el Congreso, no salió derrotada del todo, ya que en las Consultas, como se comentará posteriormente, Oviedo resultó siendo uno de los grandes vencedores y jugará un papel fundamental en la definición del nuevo presidente.
Comenzando por los vencedores en la Cámara Alta, y a falta del escrutinio definitivo de votos que asigna el número de curules por partido, el Pacto Histórico (como partido y no como coalición) del presidente Gustavo Petro y el candidato Iván Cepeda, fue la lista más votada, no solo en estas elecciones, sino en toda la historia. No obstante, esto no significa que sea la bancada más grande, puesto que el censo electoral y la participación cívica ha aumentado en los últimos años, además de que el título de la bancada más numerosa fue del Partido de la U en el 2010 con 28 sillas. Solamente en el Senado, el Pacto tiene aseguradas 26 curules, a espera de que puedan ganar una más en el escrutinio final, y sin contar la que ganó Martha Peralta, quien esta vez decidió buscar la curul indígena por el Movimiento MAIS. Así, candidatos como Carolina Corcho, Pedro Flórez, Wilson Arias, David Racero, Isabel Zuleta o Walter Alfonso "Wally" Rodríguez (influenciador y activista político) tienen ya asegurada su silla en el Senado de la República.
Por otro lado, el rival más fuerte del Pacto en el siguiente periodo será el Centro Democrático del ex-presidente Álvaro Uribe, el cual tiene aseguradas, de momento, 17 curules en el Senado. Incluso, Uribe se ubicó en la posición 25 de su lista cerrada al Senado para intentar atraer votos, sin embargo, al partido no le alcanzó para lograr esa cantidad de curules. El lado bueno para el uribismo, que tuvo una lista encabezada por Andrés Forero, recae en que otros partidos de derecha lograron obtener un buen número de curules en la Cámara Alta, con los cuales podrán pactar para hacer contrapeso a la numerosa bancada del Pacto; "Cambio Radical y la Coalición Alma" sacaron 7 curules, "Salvación Nacional" (partido que apoya el candidato de extrema derecha, Abelardo de la Espriella) tiene de momento 4, así como el "MIRA" que obtuvo 3 curules tras haber participado en la Coalición "Ahora Colombia".
En el espectro político de centro, la "Alianza Verde" en coalición con "En Marcha" de Juan Fernando Cristo y el "ASI", sacaron también una alta votación para el Senado, obteniendo 10 curules, a la espera de una onceava en el escrutinio. En este caso, lo complejo es que no todos sus candidatos se inclinan hacia el mismo espectro político; por ejemplo, Jota Pe Hernández, uno de los senadores más votados, fue gran opositor al gobierno Petro y se inclina más hacia los votos de la derecha en las reformas legislativas, sin embargo, el resto de candidatos mantienen una posición más neutral, muchos de ellos incluso inclinándose al proyecto del Pacto. Dentro de este mismo partido, hubo quemados muy sorprendentes, destacando a Angélica Lozano, Inti Asprilla o Katherine Miranda, tres de las voces más fuertes de los verdes durante la legislatura anterior que no repetirán silla en el congreso; Lucho Garzón, ex-ministro del trabajo y ex-alcalde de Bogotá, también se quemó en esta lista. No obstante, así como hay muchos quemados, hay muchas caras nuevas, y la que más destaca es la de Luis Carlos Rúa Sánchez, conocido en redes sociales como "el Elefante Blanco": un creador de contenido-activista avalado por el "ASI" que será senador para el siguiente periodo.
Los otros dos partidos políticos de centro que obtuvieron alguna curul en el Senado fueron el "Nuevo Liberalismo" y "Dignidad y Compromiso". Los movimientos de Juan Manuel Galán y Sergio Fajardo respectivamente, obtuvieron una curul cada uno dentro de la coalición "Ahora Colombia", la cual fue muy criticada por la adhesión del "MIRA", un partido cristiano y conservador muy distante del liberalismo que promueven los otros dos movimientos, y que se podría acercar mucho más, como se mencionó anteriormente a la agenda de la derecha. Sin embargo, como aclaró la ahora congresista por "Dignidad y Compromiso", Jennifer Pedraza, fue una estrategia política para poder pasar un umbral del 3% que no todos los nuevos movimientos logran superar, por lo que ahora toda Colombia está a la expectativa del papel que puedan desempeñar estos dos partidos en el tablero político.
Sumando los números de cada bancada, se evidencia que, aproximadamente, cada una tiene entre 30 y 35 curules, número que varía dependiendo de la distribución de los Verdes, y esto nos muestra el detalle más importante: ninguno tiene mayoría. En esta situación, como ha sucedido en todas y cada una de las últimas elecciones, quienes terminan definiendo el control del Congreso son los partidos tradicionales: Conservador, Liberal y de la U, este último, pudiéndose meter ya en ese costal. Estos tres están dispuestos a pactar con partidos sin importar su orientación política, con el único y mero fin de obtener puestos en el gobierno. En esta ocasión, los conservadores tendrán 11 curules, los liberales 13 y la U 9, por lo que tanto el Centro Democrático como el Pacto Histórico tendrán que buscar su apoyo para poder lograr una mayoría. Por el partido Conservador, Nadya Bel, y por los liberales Lidio García y Yessid Pulgar, destacan como 3 de los senadores más votados en todo el país, sin embargo, quien también entró en esa lista fue Wadith Manzur de los conservadores, quien justamente esta última semana recibió una orden de arresto por el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y el Desastre (UNGRD). Es justamente por esta dualidad entre el apoyo popular y la presunta corrupción de estos partidos que Colombia está expectante de su posicionamiento frente al nuevo gobierno, ya que sumado a esto, tuvieron una larga e importante lista de quemados. Maria Paz Gaviria (liberal), Juan Carlos Lozada (liberal), Richard Aguilar (liberal), Edwin "Pechy Players" Brito García (conservador) o Juan Felipe Lemos (Partido de la U), son algunos ejemplos de candidatos que pintaban fuertes en estas elecciones y que no lograron su objetivo.
Por otro lado, un aspecto a recalcar que, generalmente es obviado en los análisis electorales, es la Cámara de Representantes. A priori, el Centro Democrático obtuvo más votos a nivel nacional, sin embargo, las diferentes coaliciones que realizó el Pacto Histórico dentro de cada circunscripción le permiten tener una mayoría en la Cámara Baja; en otras palabras, en Centro Democrático ganó con una amplia diferencia en departamentos como Antioquia, Casanare, Meta y Santander, sin embargo, el Pacto, además de haber recibido la mayor cantidad de votos en otros departamentos, obtuvo también una pequeña representación en circunscripciones lideradas por otros partidos, lo que, en suma, les deja con 40 curules, y al Centro Democrático con 28. Cabe resaltar que, a pesar de ser candidato a la Cámara de Representantes por Bogotá, es decir, en una circunscripción departamental, Daniel Briceño obtuvo una de las votaciones más altas en la historia del país; más de 200.000 bogotanos depositaron su voto para el candidato, lo que resulta muy particular puesto que solo 5 congresistas habían superado esta cifra en el pasado: Álvaro Uribe, Antanas Mockus, Jorge Enrique Robledo, Germán Vargas Lleras y Miguel Uribe Turbay, siendo todos candidatos al Senado como parte de la circunscripción nacional. Briceño solo aspiraba a tener votos en Bogotá, lo que demuestra esta cifra es el gran apoyo que existe hacia el ahora congresista del Centro Democrático.
Con el mismo número de curules que el Centro Democrático se encuentra el Partido Liberal, quien se lleva gran parte de las curules de Chocó, Vichada, Huila y Magdalena. El siguiente en la lista es el Partido Conservador, pero con una amplia diferencia en cuanto a número de curules, ya que obtuvieron un total de 19. El otro partido tradicional, La U, sacó 12 curules, destacando sobre todo su victoria en Guainía, Vaupés y La Guajira.
Incluso perdiendo algunos escaños en la Cámara Baja, los partidos tradicionales jugarán un papel fundamental en la definición de una nueva mayoría en el congreso, ya que tanto los aliados posibles del Pacto como los del Centro Democrático obtuvieron pocas curules, lo que no será suficiente para sumar la mayoría sobre los 183 representantes. Cambio Radical, claro ganador en el Atlántico por el apoyo de la familia Char, obtuvo 10 curules, que por posición ideológica, irán muy de la mano con las propuestas del uribismo; "Creemos", el movimiento político del alcalde de Medellín, Federico "Fico" Gutiérrez, a pesar de no haber pasado el umbral del 3% en el Senado, logró recibir 2 curules en la Cámara por Antioquia, así como "Salvación Nacional" (la lista de Abelardo) que sacó 1 curul, lo que sigue sumando para la derecha.
Respecto al espectro político de la izquierda, el Pacto se verá obligado a buscar el apoyo de algunos partidos políticos pequeños, incluso, recurriendo a las circunscripciones especiales como las afrodescendientes e indígenas. Colombia Renaciente, el Partido Demócrata, el Movimiento MAIS y "La Fuerza" (lista de Roy Barreras a la Cámara) son algunos ejemplos de listas que obtuvieron entre 1 y 3 curules que podrían impulsar el proyecto político progresista del Pacto Histórico. Asimismo, la bancada de izquierda podría aspirar a tener el apoyo de algunos partidos del centro político que, al igual que en el Senado, se encuentran divididos; la Alianza Verde, que obtuvo 7 curules a la Cámara, se caracteriza por candidatos que fluctúan entre extremos según la ley propuesta, sin embargo, en departamentos como Caldas, el Pacto Histórico se presentó en coalición con este partido y fue la lista más votada, por lo que sabemos que contarán con el apoyo de algunos miembros de este partido. El ASI, Nuevo Liberalismo, "Putumayo también es Colombia" o "La Voz del Amazonas" son otras listas que también obtuvieron representación en la Cámara.
Finalmente, hay resaltar las circunscripciones especiales, las cuales jugarán un rol muy importante en la asignación de mayorías. En el Senado, los movimientos indígenas MAIS y AICO (este último avalando candidatura a la presidencia de Daniel Quintero, ex-alcalde de Medellín) fueron los más votados. Ya está definido que una de las dos sillas disponibles la ocupará Martha Peralta del MAIS, sin embargo, la segunda espera a los resultados del último escrutinio; todo parece indicar que ambas se inclinarán hacia apoyar las reformas del Pacto Histórico.
En la Cámara de Representantes, el panorama es más difícil de definir, puesto que la lista indígena más votada fue el Movimiento Unidad en Minga por Colombia, cercanamente seguido del MAIS y del PIC (Partido Indígena Colombiano). Todo parece indicar que alguno de estos tres partidos será quien ocupe la curul indígena para la próxima legislatura, la cual seguramente en línea con el Pacto.
En cuanto a la Cámara Afro, los resultados fueron sorprendentes. Miguel Abraham Polo Polo, representante en la legislatura pasada, no solo perdió su curul, sino que falló con una amplio margen. La lista del movimiento "Libres" obtuvo la mayor votación para esta circunscripción (casi 150.000 votos), y Oscar Benavides se perfila como uno de los próximos representantes afro a la Cámara. Incluso, ya cumplió su primera propuesta de campaña: sacar al "afro-conveniente de Polo Polo" (como lo llama él) del Congreso. Detrás de "Libres", se encuentran en segundo lugar el Partido Demócrata Colombiano que, como ya se mencionó, obtuvo 1 curul, y en tercero el Partido Ecologista Colombiano; la lista de Polo Polo cae hasta el cuarto lugar en la circunscripción afro, siendo una de las quemadas más sorprendentes de esta jornada electoral.
La última circunscripción especial de paz es aquella reservada a las víctimas del conflicto armado, sin embargo, no estuvieron exentas de escándalos y controversias que nos hacen preguntarnos si realmente quienes se presentan son realmente representantes de las víctimas o de los mismos clanes políticos de siempre. Javier Eduardo López ganó una de dichas curules de paz en Antioquia, sin embargo a este candidato se le cuestiona mucho sus vínculos con Julián Bedoya, un ex-candidato a la alcaldía de Medellín y miembro del Partido Liberal que fue acusado de falsificar su título universitario; Tatiana Gaona fue otra de las ganadoras de esta circunscripción en el Catatumbo, siendo apoyada por las disidencias del grupo guerrillero: FARC-EP; Karen Manrique fue otra de las vencedoras en Arauca, quien junto con Wadith Manzur, recibió una órden de captura de la Corte Suprema de Justicia por su participación en el escándalo de corrupción de la UNGRD. Y finalmente, como olvidarnos de Jorge Rodrigo Tovar, representante ahora por las víctimas del Cesar e hijo de Rodrigo Tovar Pupo, alias "Jorge 40", uno de los jefes paramilitares más relevantes en la historia del país. Es entonces así como vemos que circunscripciones especiales como estas tampoco se libran de los juegos políticos de siempre.
CONSULTAS:
Dada la epidémica polarización y división dentro del marco de las elecciones, surgieron distintas consultas interpartidistas para consolidar cada bloque político en un solo candidato. Realizadas simultáneamente con las elecciones legislativas, y agrupadas en una misma papeleta electoral, la "Gran Consulta por Colombia", la "Consulta de las Soluciones", y el "Frente por la Vida" alcanzaron más de 8 millones de votantes, evidenciando que una porción de la población aún creía posible la unión en medio de un contexto plagado por fragmentación, violencia, e incertidumbre. Sin embargo, en la disputa por la Presidencia, siempre habrá un gran grupo de ganadores, y un gran grupo de "quemados".
Obteniendo la mayor cantidad de votos (5 millones aproximadamente), la "Gran Consulta por Colombia" reunió a figuras con proyectos políticos semejantes con el objetivo de elegir un candidato con tintes más moderados. Anunciada el 17 de diciembre del 2025 por el senador David Luna por el partido "Sí Hay Un Cambio", el senador Juan Manuel Galan por el partido "Nuevo Liberalismo", el economista Juan Daniel Oviedo, la periodista Vicky Dávila, el exministro Mauricio Cárdenas, y el exgobernador y exalcalde de Medellín Aníbal Gaviria, se buscó ampliar la visibilidad de la consulta. Así, invitaron a diversas figuras prominentes en la política colombiana, como el exalcalde de Medellín Sergio Fajardo, la exsenadora Paloma Valencia por el partido "Centro Democrático", el exministro Juan Carlos Pinzón, y el exalcalde de Bogotá Enrique Peñalosa. Aunque Fajardo rechazó la propuesta, ésta logró llamar la atención de Valencia, Pinzón y Peñalosa, anunciando respectivamente que se unirían a la consulta.
Tras meses arduos y un tanto desesperados de campaña, donde se vio a algunos candidatos ordeñar vacas y probar distintos tipos de tomates, la ganadora evidente de esta contienda, obteniendo el 45.72% de los votos, fue la candidata del Centro Democratico, Paloma Valencia. Con más de 3 millones de votos, ha sido la mujer más votada en la historia de Colombia, justamente, durante unas elecciones que fueron realizadas durante el Día Internacional de la Mujer. En segundo lugar, con más de 1.2 millones de votos, el "candidato revelación" de estas elecciones fue el economista y exdirector del DANE, Juan Daniel Oviedo. Con un discurso basado en la unión del centro político, y "sin contar con el respaldo de partidos tradicionales o maquinarias políticas" (Noticias RCN, 2026), logró cautivar a la población en redes sociales, lo que se vió ampliamente reflejado en los resultados del 8 de marzo.
Ahora bien, entre el primer grupo de "quemados" tras los resultados, se encuentra la "Consulta de las Soluciones", encabezada por la exalcaldesa Claudia López y ex defensor del Pueblo para la salud, Leonardo Huerta. Aunque consiguió aproximadamente 600 mil votos, es un número que solamente representa el 8,74% del total. Con una ideología encaminada hacia una izquierda moderada, López fue la candidata elegida de esta consulta, obteniendo más de 500 mil votos, en gran contraste con los únicos 44 mil votos de Huerta. Al no recibir el suficiente apoyo de otros candidatos invitados como Sergio Fajardo, Maurice Armitage o Juan Fernando Cristo, Claudia López encontró en su consulta una manera de medirse para la primera vuelta, sin embargo, el resultado no fue el esperado. El centro político, promovido por otros candidatos como Oviedo, o incluso, la propuestas realizadas por candidatos como Fajardo, pueden explicar su disminución histórica de votos, esos mismos que en 2019 la llevaron a la alcaldía mayor de la capital, consiguiendo más de 1 millón de votos. No logró consolidarse como una alternativa real, y su resultado evidenció el inminente debilitamiento de aquellos viejos actores que representan el centro político en Colombia.
Finalmente, la consulta de la izquierda, el "Frente Por la Vida", fue la menos votada y, a su vez, la más "quemada" de las 3, obteniendo 595 mil votos aproximadamente. El candidato electo y mayor promotor de la propuesta, el ex senador Roy Barreras, confiaba en que la consulta agruparía la gran parte de los votos de la izquierda a su favor. En cambio, los fieles a la izquierda del Pacto Histórico y su precandidato presidencial, Iván Cepeda, siguieron las instrucciones claramente comunicadas en medios de comunicación y prensa: no pedir el tarjetón de las consultas. Esto se debe dado que, el 26 de octubre del 2025, el Pacto Histórico ya había realizado una consulta presidencial interna para determinar su candidatura, una en la que Roy Barreras se negó a participar. En total, 2.7 millones de habitantes votaron para elegir a su candidato del Pacto, donde Iván Cepeda ganó con un porcentaje arrasador del 65.17%.
Adicionalmente, aunque Barreras esperaba ganar su consulta con amplia mayoría, el segundo candidato más votado, el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, perdió con un margen justo de apenas 30 mil votos. El apoyo escaso hacia Roy y su propuesta política reflejan algo común en su trayectoria: inconsistencia. Iniciando en el partido Cambio Radical, un partido de índole liberal inicialmente, pasando posteriormente al Partido de la U, y acabando recientemente en el Pacto Histórico, es incierto si Roy verdaderamente sigue una ideología fija, o si simplemente es un pragmatista en serie. Dentro del traspaso entre diversos partidos con intereses en conflicto, no ha podido fortalecer una base sólida para su proyecto político, quemándose en esta reciente carrera hacia la Presidencia.
Aunque, definitivamente, los resultados legislativos siguen reflejando dos extremos muy marcados y una gran polarización, el ejercicio democratico de las consultas nos deja una conclusión sobre el comportamiento político de los colombianos. Una tendencia que se puede rastrear incluso en elecciones pasadas: el hecho innegable de que, en la recta final, aquellos votantes indecisos del centro político son los que terminan definiendo la Presidencia. Justamente, esta es la razón por la que, acercándose la primera vuelta, muchos candidatos moderan su discurso para apelar hacia el centro, y tanto Abelardo como Paloma son ejemplos claros de este fenómeno.
Abelardo de la Espriella anunció dos días después de las elecciones legislativas que su fórmula vicepresidencial sería José Manuel Restrepo, un educador que sirvió como exministro de Hacienda para el gobierno de Iván Duque. Muchos afirman que Restrepo será clave para centrar el discurso de "el tigre" (como se autodenomina en redes sociales), atrayendo a los votantes de derecha que percibían a De la Espriella como excesivamente radical.
De igual manera, el 12 de marzo, Valencia anunció que su fórmula a vicepresidencia sería el candidato sorpresa de estas elecciones, Juan Daniel Oviedo, que atrae el voto de un centro que no se ve representado ni por la extrema derecha, ni por la extrema izquierda. Incluso, Paloma ha llegado a afirmar en medios como El Espectador que quiere "conquistar a los petristas", y que es capaz de crear soluciones con personas que no piensan igual que ella, citando ejemplos personales. No obstante, esta decisión también podría generar un efecto contrario: alejar al porcentaje de los votantes de Oviedo que cuestionan fuertemente el Centro Democrático y solamente apoyaban su proyecto independiente.
Curiosamente, con el anuncio de su fórmula vicepresidencial, Iván Cepeda, en vez de apelar al centro, optó por seguir fortaleciendo su base de votantes. Esta vez, se trata de Aída Quilcué, la exsenadora por el MAIS y lideresa del Consejo Regional Indígena del Cauca. Aunque los seguidores del Pacto reafirman la decisión de Cepeda, muchos cuestionan en redes sociales si Aída verdaderamente le otorgará visibilidad al pueblo indígena, o si se quedará como una simple cuota de representación para atraer votos de una izquierda preocupada por factores relacionados a la justicia social.
Finalmente, quien también anunció su fórmula vicepresidencial fue Sergio Fajardo, el único candidato que, así como se ha mantenido firme en el centro político, ha cerrado su puerta a posibles alianzas con otros candidatos. Edna Bonilla, ex-secretaria de educación de Bogotá durante la alcaldía de Claudia López y profesora de la Universidad Nacional, será la encargada de acompañar el proyecto político de Fajardo, quien sigue reforzando y haciendo énfasis en la educación como proyecto político y agenda social. Con el fortalecimiento de la fórmula Paloma-Oviedo, las posibilidades de pasar a segunda vuelta parece que se reducen cada vez más para el candidato, algo que le ha sucedido en cada elección presidencial.
Históricamente, Colombia ha sido un país polarizado entre extremos, un fenómeno que ha llevado a largas y dolorosas etapas de violencia interna en su camino a la democracia. Durante estas fiestas democráticas, esta situación sigue intacta y más latente que nunca: ningún candidato en las listas está libre de incoherencias, controversias, y contradicciones. Sin embargo, la efectividad de cada estrategia —izquierda extrema, centro derecha, extrema derecha y centro, respectivamente— sólo podrá determinarse el 31 de mayo, día de las elecciones presidenciales.
