Macron lucha contra las redes sociales en su encuentro con estudiantes en Madrid

30.09.2026

Jaime Álvarez Casalderrey 

El pasado martes 29 de septiembre, el presidente de la República de Francia, Emmanuel Macron, mantuvo un encuentro en el Paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid con estudiantes y periodistas. El evento abordó principalmente los grandes retos a los que se enfrenta la democracia en Europa en materia de redes sociales y entorno digital.

El evento comenzó con una introducción del rector de la Universidad Complutense, Joaquín Goyache Goñi, que aprovechó para dar la bienvenida al presidente francés y agradecerle por "su importante labor en la preservación de los valores democráticos".

Fue relevado por el escritor Javier Cercas, que comenzó su intervención describiendo la situación en la que se encuentra el sistema político actual como una "depresión democrática", en la que la frustración generalizada ha dado pie al alzamiento de lo que él llama un nacional-populismo peligroso, que utiliza las reglas del juego democrático para llegar a la cima del poder político y, una vez alcanzado, deteriorar los cimientos de nuestra democracia. El escritor planteó la siguiente pregunta: "¿Qué podemos hacer para salir de esta depresión en nuestra democracia?". 

Macron arrancó su respuesta con un listado de crisis que han sido clave en el desgaste democrático actual. Señaló la crisis económica como resultado de un recurrente incumplimiento de las promesas económicas de la democracia y un creciente sentimiento de frustración y traición en la clase media; la crisis demográfica y el gradual envejecimiento de nuestra población; la crisis de eficacia en las instituciones, consecuencia de una Europa lenta ante los constantes avances y la gradual complejidad de sus problemas; y, finalmente, la crisis de las redes sociales y la inteligencia artificial, la cual desarrolló durante la totalidad del encuentro.

El presidente subrayó el enorme efecto que tiene el uso de las redes sociales en los jóvenes y en su crecimiento. Las acusó de estar hechas para crear dependencia cognitiva y afectiva, afectar a la transmisión del saber entre las personas, primar la viralidad ante el racionamiento y facilitar el surgimiento de extremos, que – según él – "ofrecen respuestas que son simplistas, pero son respuestas". A modo de lucha, Macron defendió la "rehumanización de las redes sociales", así como la importancia de recuperar la eficacia colectiva y la sincronización en respuestas europeas. Hizo hincapié en la innovación económica como solución para una respuesta más rápida en la guerra contra las redes, y en la IA y la robótica como oportunidades de desarrollo. Como punto final de su respuesta, defendió una Europa independiente de potencias terceras en el ámbito digital, enfatizando Estados Unidos, al que utilizó de ejemplo negativo durante la mayor parte del encuentro.

Una vez terminada la primera sección del encuentro, se dio pie a las preguntas del público. Tomó la palabra la representante de Maldita.es, medio de comunicación dedicado a la verificación de bulos y a la lucha contra la desinformación, quien – aparte de rogarle al presidente mayor concisión en sus respuestas – le recordó su fallido intento de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años (una ley que fue anulada por el Consejo Constitucional de Francia), y cuestionó el respeto de dicha medida a la privacidad de los menores, así como las herramientas disponibles en caso de su incumplimiento. Macron hizo referencia a la Ley KIDS, una propuesta de la UE que busca espacios digitales responsables y amigables para los menores, y a sus políticas nacionales como garantías de protección para los jóvenes. Mencionó otras herramientas europeas, como la Ley de Servicios Digitales (DSA), pero, al igual que con las normas anteriores, no detalló su aplicación práctica ni posibles mejoras en su control.

El resto de las preguntas del público abordaron la posible desinformación que una prohibición del acceso a las redes sociales podría causar, además de la preocupación generalizada entre los jóvenes sobre un futuro cercano en el que el mercado laboral se someta a la IA. Macron mantuvo una postura positiva y tranquilizadora, sin preocuparse por entrar demasiado en detalle u ofrecer medidas concretas para afrontar estas cuestiones. Argumentó que, separando a los niños de las redes, "les daremos más tiempo para leer, jugar, y tener contacto con otros", lo que facilita su concentración, el fortalecimiento de su espíritu crítico y el desarrollo de una "relación con la verdad". El presidente defendió de nuevo la importancia de anticiparse al ascenso con la misma innovación tecnológica en las instituciones europeas que mencionó anteriormente. En un intento de serenar al público joven, afirmó que, con respecto al rol de la inteligencia artificial en el entorno laboral, "un robot nunca tendrá la mirada ni la dulzura de un ser humano".

Macron decidió finalizar el evento en una nota esperanzadora, declarando orgullosamente que a Europa "no le va tan mal" y que es esencial que encontremos "una forma para vivir más armoniosa y felizmente". Del mismo modo, se felicitó a sí mismo y al resto de líderes europeos por acciones como el Plan 2020 de la UE y por el rápido apoyo a Ucrania tras la invasión de Rusia a principios de 2022. Aseguró que estos ejemplos demuestran que en Europa "somos lentos pero buenos" y que tenemos ante nosotros un "tesoro" que debemos preservar ante todo.

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