Los papeles del 23-F desvinculan al rey: “Su majestad no apoya el movimiento”

Pablo García
Los archivos desclasificados con motivo del 45 aniversario el intento de golpe de Estado el 23-F desarticulan una posible trama que relacionase al rey emérito con los golpistas
Se sabía que no habría grandes novedades al respecto, pero la desclasificación de documentos referidos al intento de golpe de Estado el 23 de febrero de 1981 confirman que "no era cierto que su majestad apoyara el movimiento".
Lo dice en uno de los archivos más relevantes: la sentencia del Consejo Supremo de Justicia Militar, revisada después por el Tribunal Supremo. El primer fallo deja acreditado que los condenados habían cometido delitos de rebelión militar y conspiración, pero también incide en la actitud decisiva de Juan Carlos I para frenar el golpe que lleva siendo cuestionada casi desde entonces.
El monarca aparece mencionado en muchas ocasiones. Entre ellas, cuando el coronel Miguel Manchado afirma que el movimiento trataba de "servir al Rey". También hay citas de Tejero asegurando que si le desobedecían a él, desobedecerían al rey, y que el general Armada se encontraba en aquellos momentos en la Zarzuela. Aquello no ocurrió.
Ya dentro del Congreso, Tejero proclama públicamente que está "a las órdenes de Su Majestad el Rey" y de Milans del Bosch, mientras que este, desde Valencia, confía a sus subordinados que el monarca "estaba al corriente" y que Armada "daría instrucciones" desde La Zarzuela.
Sin embargo, las dudas se despejan cuando la sentencia hace referencia a que sobre las 20:00h, dos horas después de la entrada de los golpistas al Congreso, "al conocer que Tejero invocaba el nombre" del rey, el general Sabino Fernández Campo, sucesor de Armada como secretario general de la Casa del Rey, llamó a Tejero "ordenándole que depusiera su actitud". "Le hizo saber su rotunda decisión de mantener el orden constitucional, de cumplir su juramento a la bandera y de no abdicar ni abandonar España, responsabilizando, a quien se sublevase, de una posible guerra civil", añade.
El golpe fracasa, pero en los papeles se encuentra una serie de consideraciones posteriores para preparar un nuevo intento. Se hacen tres "sugerencias prácticas":
- Reactivar con los camaradas de armas de plena confianza el análisis de la situación, el intercambio de la información y la preparación para la próxima oportunidad.
- Organizar centros de recepción de información (postal y telefónica) a cubierto de grabaciones y de los servicios de información.
- Adoptar actitudes de máxima discreción e incluso de simulación frente a desconocidos o compañeros trasladados o ascendidos mientras no se tenga información de los servicios de seguridad del Movimiento en sus unidades de origen. En caso de duda, aparentar respeto a la Constitución, al sistema partitocrático, "al Borbón", etc.
