Los manifestantes pronuncian su descontento ante el Congreso de los Diputados: “que viva la lucha de la clase obrera”
Adriana López Fernández
Cientos de marchantes comenzaron este pasado viernes sus protestas alrededor de las 11:00 horas frente al Palacio de las Cortes para continuar comunicando su indignación al Gobierno. Cánticos y pancartas acompañaron su marcha esta mañana con el fin de presionar la aprobación del bautizado 'decreto Maricarmen'.

Manifestantes frente al Congreso de los Diputados este viernes por la mañana. Fotografía de la autora del artículo
Este viernes simbolizaría un momento crucial para los partícipes de las movilizaciones surgidas a raíz del desahucio de Maricarmen. El pasado martes, el Consejo de Ministros se habría reunido para aprobar de urgencia dos reales decretos-ley en materia de vivienda. Esto condujo a su sometimiento a votación en el pleno extraordinario celebrado el viernes 2 de octubre en la Cámara Baja. Junts comunicaba a última hora de este jueves su voto en contra por ambos decretos, mientras que PP y Vox mantuvieron su posición firme desde el principio oponiéndose a dichas propuestas.
Durante la jornada del viernes, los diferentes miembros de la Cámara expusieron sus ponencias. El Presidente del Gobierno Pedro Sánchez defendió con firmeza los dos decretos-ley, advirtiendo que, de no aprobarse, causarían un "daño inmenso" responsabilizando a su vez a los votantes en contra de los mismos. De modo similar, Pablo Bustinduy, Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 perteneciente al Movimiento SUMAR, adoptó una postura de máxima dureza frente a la oposición.
Por otro lado, Alberto Núñez Feijoó, Presidente del Partido Popular acusaba directamente al Gobierno por traer estos decretos a modo de "supervivencia política y no para ayudar a la gente". Feijoó incitó a la disolución de las Cortes para convocar un adelanto electoral. Santiago Abascal, presidente de Vox, tachó esta propuesta de "engaño absoluto" y acusó al Gobierno de haber "usado" el problema de la vivienda mediáticamente para "tapar sus escándalos de corrupción". Paralelamente, Miriam Nogueras de la formación catalana Junts, criticó la falta de negociación real previa. La formación independentista catalana trajo sus propias propuestas en materia de vivienda al anunciar el rechazo del 'decreto Maricarmen'. Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña arremetió contra Junts declarando que habían "puteado" al pueblo catalán "siendo el dinero su verdadera bandera".
En lo que transcurría la sesión plenaria, los acampantes de Sol iniciaron sus protestas esta mañana entre distinguidas consignas tales como "si esto no se arregla, guerra; si no se apaña, caña; si no hay solución habrá revolución", "de norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste", "que viva la lucha de la clase obrera" o "que lo vengan a ver, esto no es un Gobierno, son unos rentistas en el poder".
Múltiples ciudadanos han sido entrevistados esta mañana, comunicando así su situación actual en lo que a la vivienda se refiere, además de su percepción de la situación. No hay un claro culpable en el que concuerdan de forma unánime, pero ha habido uno que tuvo mayor eco: el capitalismo. Así lo señalan activistas como León Sanz de la coordinadora general de pensionistas o Mario, joven agricultor madrileño. Consideran que el sistema capitalista acentúa "el abuso de los más poderosos" quienes "tendrían que moderar sus beneficios". Mientras, Lucía Martínez, educadora infantil en la Comunidad de Madrid, perteneciente a la plataforma laboral de escuelas infantiles señala a todo el conjunto de diputados, dictaminando que "no llegan a consensos" y que su labor debería ser "presentar alternativas, ceder en determinadas medidas y plantear acuerdos resolutivos".
La situación personal en la que se encuentran los manifestantes en materia de vivienda es de diversa índole. Se palpaba indignación entre los muchos ciudadanos que destinan hasta un 90% de sus ingresos mensuales al alquiler de una vivienda. Del mismo modo, muchos otros, como Natalia o Arancha, formadora para empresas y responsable de marketing, respectivamente, se consideran afortunadas de poder permitirse tener una casa propia, pero aún así "hay que seguir apoyando la causa y reivindicar los derechos de los que no pertenecen a nuestro grupo de privilegiados", concluyen. Muchos otros comentan que "tienen un casero en condiciones" pero que se debe reconocer que "los precios están completamente desorbitados".
La reunión programada de este viernes generó expectación de toda una población, la cual compartía un mensaje común con respecto a la aprobación de los decretos. Todos ellos concuerdan en que "no hay esperanza de que salgan adelante" porque "prefieren poner por delante sus intereses partidistas" y "utilizar el problema de la vivienda como medida de presión para que se convoquen elecciones y salga de nuevo el progresismo". Estos consideran que estas medidas "cambiarían la vida de los más necesitados y vulnerables". Aunque también se muestran críticos con las propuestas, dejan claro una vez más que "no dejan de ser parches temporales".
Por su parte, los pequeños propietarios han sido uno de los focos principales de este movimiento, pues algunos de los acampantes los tachan de "pequeños oligarcas" y también arremeten contra ellos sentenciando declaraciones tales como "los caseros nos roban el sueldo". Consideran que una vivienda es un derecho fundamental y que éstos no deberían "utilizarla para lucrarse a costa del sacrificio de la clase obrera y trabajadora".
Mientras tanto, algunos acampantes prefirieron seguir resguardándose en sus tiendas de campaña ubicadas en Sol. Conforme transcurren los días, la acampada se expande de forma continua y son cada vez más los integrantes que la conforman. Para amenizar el asentamiento, han creado iniciativas como la Fanzinoteka km 0, una mesa de publicaciones DIY con selección de títulos sobre vivienda para traer la autoedición a la acampada de Sol.

Carteles fijados alrededor de la emblemática estatua del Oso y el Madroño
No todos se posicionan a favor de este movimiento, Miguel, ingeniero de 36 años, califica esta repercusión mediática como una "cortina de humo para tapar lo que está pasando en Ceuta". Sugiere que el problema que existe en materia de vivienda se soluciona "equilibrando la oferta y demanda, no ahogando a los arrendadores". Dictamina que los dos decretos "acrecentarían los problemas a nivel exponencial, metiéndoles miedo a los propietarios y que así prefieran tener sus propiedades vacías ante la posibilidad de tener a un posible inkiocupa". También se muestra crítico con la acampada en Sol, pues considera que "no se le permite a la otra a parte que se manifieste con tranquilidad, pues las pancartas y carteles que tienen colgados en sus tiendas incitan al odio y aleja la posibilidad de que esta manifestación sea sana para ambas partes de la población" y que "acaparan la vía pública causando molestias en los que la transitan". También Susana, arquitecta zaragozana residente en Madrid, se muestra indignada con el panorama actual: "si he trabajado y he ahorrado permitiéndome tener otra vivienda más para mis hijos o simplemente para complementar mi pensión en un futuro, ¿por qué no puedo hacerlo?, ¿quién es el Gobierno para decirnos a nosotros lo que tenemos que hacer con nuestras propiedades que nosotros mismos hemos luchado con sudor y esfuerzo?".
La jornada desemboca en la derogación de ambos decretos, en una crispación acrecentada donde los manifestantes buscan prolongar su estadía en la acampada, además de en el anuncio de un posible adelanto electoral.
