La flor se riega desde el banquillo

15.10.2026

Claudia López Sánchez

Fuente: Diario AS
Fuente: Diario AS

Anoche el Real Madrid tuvo que hacer uso de esa magia que parece seguir teniendo guardada y que le ampara especialmente en Europa. Los de Mourinho se enfrentaron a una AS Roma que persistió hasta el final pero que acabó siendo otra víctima más de las remontadas madridistas.

Mourinho apostó por primera vez el junte Bellingham, Vini, Mbappé junto a Yan Diomandé en el once inicial. Esta decisión significó tener que sentar a Guler, manteniendo a Valverde y Tchouaméni en el centro del campo. Posiblemente aquí reside el mayor fallo de un planteamiento que se caía por sí solo: a la llegada del descanso Fede había completado 16 pases, Tchouaméni 17 y Courtois, 19. Los que deben construir el juego completaron menos pases que el propio portero.

En el minuto 20, tras 4 tiros previos a puerta, la Roma se adelantó con un tiro de Marten de Roon desde fuera del área que al ser desviado por un defensa acabó viendo puerta. Mbappé igualó el marcador tan solo cinco minutos después. Tras el empate, parecía que el Madrid planteaba algo más de juego, con una ocasión clara de Cucurella en el 31´que finalmente acabó en nada.

Tras el descanso se volvieron a retratar las carencias madridistas. La Roma apretó, marcando Malen en el minuto 51 asistido por Rodrigo Mora quien entró en el descanso por Dybala. Volvió a marcar el 14 de los romanos en el 57' en un gol que tuvo que ser revisado por un posible fuera de juego pero que acabó subiendo al marcador.

Ya con el 3-1 en el marcador, con un Vinicius completamente desconectado y desaparecido y con una falta de construcción de juego evidente, el técnico madridista comenzó los cambios. Sentó a Vinicius y Dumfries y entraron Guler y Endrick, mandando a Valverde al lateral. Cobraron vida Mbappé y Diomande, ejecutando una jugada que acabó en gol anulado por fuera de juego. Entró Bernardo en el 70, consiguiendo alargar las jugadas madridistas. La entrada de Carreras y Espí acabo dinamitando el partido. La zurda de Guler sirvió la remontada desde el córner: el primero lo tocó Endrick y lo acabó rematando Espí en el 83' para el 3-2. El segundo llegó tan solo dos minutos después con un cabezazo de Endrick, empatando el encuentro. La tuvo Bellingham pero hubo que esperar hasta el 90´ para que Rudiger culminase la victoria ante una Roma que no podía creer lo ocurrido.

Ya son muchos los años comentando aquello de "la flor del Madrid", pero ayer vimos como claramente la flor hay que regarla y en Roma los suplentes se encargaron de ello. Veremos si lo ocurrido ayer le sirve al técnico portugués para darle una vuelta al planteamiento de la temporada. El Sevilla ya espera y El Clásico a la vuelta de la esquina plantea la duda sobre qué decisiones tomará Mou a raíz de la gesta de ayer noche que se culminó tirando de ADN.

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