Fallece Maricarmen a sus 87 años , la mujer que se convirtió en el gran símbolo de reivindicación por la vivienda en España

08.10.2026

Lucía Rodríguez García

Fuente: El País. Autor: Juan Barbosa

Maricarmen, la mujer que se convirtió en un gran símbolo de la reivindicación por la vivienda en España, ha fallecido este miércoles 7 de octubre en el Hospital Gregorio Marañón, a los 87 años, según ha confirmado el Sindicato de Inquilinas. María del Carmen fue desahuciada el 23 de septiembre de la vivienda en la que residió durante 70 años, ubicada en el barrio de Retiro, en Madrid. Tras el desahucio, fue trasladada inmediatamente al Hospital Gregorio Marañón, donde permaneció 14 días ingresada. Su estado de salud era delicado y contaba con un 50 % de discapacidad. A pesar de ello, Maricarmen siempre se mostró firme en su lucha por el derecho constitucional a la vivienda y, durante sus últimos momentos en el hospital, mostró su apoyo a la movilización social. «No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar», afirmó.

El desahucio de Maricarmen estuvo marcado por un importante contexto histórico y económico. En 1956, su padre alquiló esta vivienda, donde ella pasó prácticamente toda su vida desde los 17 años, junto a su madre y su hermano, ya que su padre falleció años después, en 1960. Fue una mujer que estudió taquimecanografía y secretariado. Trabajó durante 34 años como secretaria del consejo de administración y se jubiló en 1998, por lo que posteriormente recibió una pensión de unos 1.400 euros mensuales. Maricarmen afirmaba con orgullo: «He trabajado toda mi vida». En 2005 falleció su madre y ella decidió seguir residiendo en su piso, pagando puntualmente el alquiler y manteniendo la renta antigua, de unos 500 euros al mes.

En 2018, la empresa Urbagestión adquirió el piso donde residía Maricarmen y le exigió un precio de alquiler que pasó de unos 1.650 euros a alcanzar finalmente los 2.600 euros. Al no poder hacer frente a esta cantidad, los propietarios le indicaron que debía abandonar el apartamento, alegando que el contrato ya había sido subrogado en dos ocasiones. La primera fue a su madre —que no constaba como inquilina debido a una ley franquista— y la segunda, a ella. Desde entonces, intentaron desalojarla en cuatro ocasiones y únicamente le ofrecían la posibilidad de continuar en la vivienda pagando el precio de mercado o comprar el piso.

María del Carmen no aceptó ninguna de estas opciones y, finalmente, el 23 de septiembre tuvo lugar el desahucio de la vivienda en la que había vivido durante siete décadas. Este hecho generó un gran descontento social y, desde el 11 de septiembre, miles de personas se encontraban acampando en la Puerta del Sol. El primer objetivo de esta movilización era conseguir el llamado «Decreto Maricarmen» y, además, reivindicar el derecho a la vivienda en España. «Vivienda para Todxs» mostraba escrito uno de los carteles de la acampada.

Esta movilización consiguió que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, propusiera dos decretos relacionados con la vivienda. El primero incluía medidas como la suspensión de los desahucios de personas vulnerables y límites a la compra especulativa. Sin embargo, fue rechazado por 178 votos en contra frente a 172 a favor. El segundo establecía la prórroga automática de los contratos de alquiler, el cual también fue rechazado, con 184 votos en contra y 166 a favor.

Aun así, la presión social consiguió que la empresa Urbagestión alcanzara un acuerdo para que Maricarmen pudiera regresar a su vivienda del Retiro pagando alrededor de 500 euros mensuales. Fue un avance importante, pero llegó demasiado tarde, ya que la anciana se encontraba en un estado de salud delicado y debía esperar el alta hospitalaria para regresar al apartamento. Ante esta situación, la familia de Maricarmen comunicó: «Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde».

Todos la llamaban Maricarmen, pero su nombre completo era María del Carmen Abascal. Su historia deja como legado el recuerdo de una mujer que convirtió su lucha personal en una reivindicación colectiva por el derecho a una vivienda.


Share