Exlíder de ETA, puesto en libertad

Manuel Santiago Hernández
El pasado 9 de febrero, Garikoitz Aspiazu Rubina "Txeroki", el exjefe de la banda terrorista ETA, grupo armado que se dedicó a asesinar políticos, periodistas y civiles inocentes durante 60 años en España, salió de la prisión de Martutene, San Sebastián, en régimen de semilibertad.
Según informan El Correo y ABC, Txeroki se habría beneficiado del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario para poder salir a "trabajar" de lunes a viernes teniendo que pasar por prisión solo para dormir. La teórica finalidad de este artículo es la de facilitar la reinserción de ciertos individuos en casos concretos. Sin embargo, y como es natural, su uso reciente está causando una enorme controversia.
Según el ABC y las cifras oficiales publicadas por la Consejería, entre octubre de 2021 y el 27 de mayo de 2025, este artículo fue aplicado hasta 35 veces, siendo la vergonzosa cantidad de 30 veces, es decir, el 85%, las veces en las que se aplicó para ex miembros de ETA (datos coincidentes con los recogidos por observatorios independientes, como el de la asociación de víctimas Dignidad y Justicia.)
Para entender bien la indignación que esto ha provocado, se debe poner en contexto y entender realmente quién es Garikoitz Aspiazu Rubina y qué hizo. Txeroki fue parte del grupo terrorista ETA desde 1991 hasta 2008, siendo este último año en el que se convertiría en el líder de esta organización y, a su vez, el año en el cual sería detenido en la localidad francesa de Cauterets. Durante estos 17 sanguinarios años, se le achacan delitos a Txeroki de, principalmente, asesinatos y atentados terroristas. Algunos ejemplos de sus actos son:
Intento de asesinato con artefacto explosivo contra una delegada de Antena 3 en 2002.
Atentado contra la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas en 2006 (dos muertos).
Secuestro en Francia con vehículo explosivo en 2007.
Atentado con coche bomba con media tonelada de explosivos en Castellón en 2007.
Secuestro de una pareja española y su hijo de cuatro años en 2007.
Con estos ejemplos, apenas unos cuantos de todos los casos en los que Txeroki se ha visto involucrado, se puede entender el perfil de criminal con el que se trata y la gravedad, inconformidad e indignación que provoca su liberación.
Se empezó a trabajar en su semilibertad una vez fue trasladado desde Francia al centro de reclusión de Martutene en 2024. En Francia se encontraba cumpliendo varias penas que sumaban más de 30 años tras haber sido condenado a 377 años en prisión por la Audiencia Nacional en 2011.
El Gobierno vasco ha concedido 111 terceros grados, es decir, regímenes penitenciarios de semilibertad, a prisioneros de ETA desde octubre de 2021, fecha en la que se le otorga el poder sobre decisiones son respecto a clasificaciones, progresiones de grado, entre otros, de las tres cárceles vascas. Estos datos, según una respuesta parlamentaria otorgada por la consejera de Justicia del Partido Socialista Obrero Español, María Jesús San José, son fruto de una pregunta por parte de la diputada de Vox, Amaia Martínez.
