El travesaño impide al Getafe sumar de tres en casa
Pablo Perojil Velázquez

El Santos de la Parra acogía el encuentro correspondiente a la séptima jornada del grupo 5 de la 2ª RFEF, donde el Getafe B recibía al Atlético Albacete. Un choque importantísimo para ambos equipos, ubicados en la zona roja de la clasificación.
El conjunto azulón, colista de la clasificación(18º), buscaba su primera victoria en el campeonato liguero tras haber obtenido únicamente dos puntos gracias a dos empates, además de sumar un total de tres derrotas. La última contra el CD Guadalajara, encajando cuatro tantos.
El Atlético Albacete llegaba a Getafe en una situación similar, en decimosexta posición y dos encuentros consecutivos encajando cuatro goles. Un equipo recién ascendido que le ha supuesto un salto exigente, al carecer de experiencia en la categoría.
El partido daba comienzo y ya en el primer minuto el equipo de casa iba a avisar con un tiro de Marcos Denia desde fuera del área, que se acabaría marchando al lado izquierdo de la portería albaceteña. Los azulones se mostraban con las ideas claras durante los primeros compases del encuentro.
La situación comenzaba a empañarse cuando en el minuto 7, un error defensivo tras un centro desde la derecha dejaría solo a Parra, que para sorpresa de todos acabaría enviando el balón fuera. Solo dos jugadas después, un centro desde la misma zona dejaba el balón muerto en el área y tras rebotar en el césped impactaba en la mano de Moha y el colegiado no dudaría en pitar la pena máxima. El propio Parra tras engañar a Jorge Benito anotaba para el conjunto albaceteño.
Solo 6 minutos después, el Getafe iba a dar un golpe sobre la mesa con un gol de su capitán, Joselu, tras un remate dentro del área que no termina interceptando el portero.El encuentro ahora estaba mucho más igualado y los jugadores eran conscientes de la importancia del partido y de la responsabilidad que suponía. Esto generaba nerviosismo y se traducía en errores como el de Moha y Riquelme, ambos jugadores no se entienden y la acción casi les cuesta cara. También aumentaba el número de faltas y Jota vería la amarilla en el minuto 40 tras una dura entrada al tobillo a uno de los azulones.
Cuando el primer tiempo parecía finiquitado, un saque de esquina abierto al segundo palo haría que Vicente se elevara por encima de todos para cruzar el balón y enviarlo al fondo de la red.
Los equipos se marcharían poco después a vestuarios, poniendo fin a la primera mitad.Antes de dar comienzo el segundo capítulo, el Getafe reforzaba el equipo con la entrada de Drameh con el fin de darle la vuelta al resultado.
La segunda parte aparentemente iba a comenzar de manera menos frenética que la primera, pero la tensión se reavivó en el minuto 52 cuando los azulones reclamaron una mano en el área visitante que no acabaría señalando el colegiado.
El reloj corría y las ocasiones brillaban por su ausencia, hasta que en el minuto 60, Curro tuvo la oportunidad de establecer la igualada tras un disparo desde la media luna, fruto de una jugada trenzada desde el flanco izquierdo, pero se acabaría marchando lejos de los 3 palos. Ya en el minuto 75, Vicente, el goleador albaceteño hasta el momento, se ganaría la cartulina amarilla por tratar de retener el balón, calentando el ambiente en el Santos de la Parra.
Solo 10 minutos después, ya en los últimos minutos del encuentro, una gran jugada individual de Sebas culminada con un disparo raso desde la frontal, acabaría estableciendo las tablas en el marcador, garantizando un final vibrante. A partir de este momento, el conjunto de casa asediaría el área del Albacete, que solo podía achicar balones.
La ocasión más clara llegó en el minuto 89 cuando el conjunto azulón se quedó a las puertas de la victoria, tras un disparo de "Ibu" que estrellaría el balón en el travesaño.El árbitro añadiría 4 minutos más, donde tuvo la última el Getafe que se acabaría marchando cerca del larguero. También, Riquelme sumaría una amarilla para los de casa tras una tarascada.
En el minuto 94 el partido llegaba a su fin con un marcador que otorgaba un punto a cada equipo, insuficiente para ambos y notable en los rostros de los jugadores al final del encuentro.
