El riesgo detrás del traslado de consumo de noticias por parte de los jóvenes a las redes sociales
Irene García Hernández
El periodismo tradicional como sitio de búsqueda de la información se ha visto desplazado por las redes sociales y los influencers a la hora en la que los jóvenes eligen dónde encontrar respuestas. El Digital News Report de 2025 revela que el 44% de la población de entre 18 y 24 años ya concentra su conocimiento de la actualidad a través de estos canales, debido a la creciente influencia de los mismos, el uso de algoritmos para una experiencia informativa personalizada y la polarización política de los medios de comunicación tradicionales.
En los últimos años, el consumo de noticias por parte de la población joven se ha incrementado en redes sociales en auge como X, TikTok o Instagram, transformando al completo el modelo informativo. La información se obtiene de una forma cada vez más visual, rápida y basada en el móvil, un lugar que puede ser consultado en cualquier parte y momento, a diferencia del periodico o televisión tradicionales. La consulta de noticias pasa a estar más fragmentada, dejando atrás los medios para basarse en plataformas.
¿Por qué crecen los nuevos medios?
Una de las herramientas más efectivas para este crecimiento se basa en la utilización de algoritmos para ofrecer una experiencia informativa personalizada. Las redes sociales aprenden de nuestras ideologías, preferencias y opiniones, mostrándonos cada vez más la información que se asemeja a lo que queremos que nos digan, haciendo que pasemos más tiempo en ellas de lo que lo haríamos con el telediario.
También se aprovechan de la necesidad de estimulación constante para captar la atención de un público sobreestimulado, haciendo contenidos entretenidos, cortos y llamativos.
Por último, los influencers que hace 10 años se limitaban a hacer bailes y retos para YouTube o Musical.ly, ahora se convierten en agentes de publicidad, con un gran engagement que provoca que todo el que les siga y confíe en ellos adquiera sus palabras como propias, aunque ni siquiera sean expertos o tengan un interés genuino acerca de lo que hablan.
¿Por qué decrecen los medios tradicionales?
Según el Digital News Report del último año, el descenso de la elección de la prensa, televisión y las webs digitales de medios como lugares de obtención de la información se debe en gran parte, a la gran bajada de confianza en las noticias, del 40%.
La población percibe la prensa tradicional como portante de un visible sesgo político que, como se observa en todos los aspectos de la sociedad actual, conduce a la polarización. Los usuarios sienten que la información deja de ser neutral para convertirse en un arma ideológica de cada partido político, erosionando la confianza y provocando la búsqueda de alternativas.
Sin embargo, la adopción de este nuevo formato como dictador de la verdad informativa por parte de actores que no son periodistas ni tienen un compromiso con la misma no genera otra cosa sino una desinformación preocupante.
El 47% de los jóvenes considera a los influencers una fuente de bulos, mientras que el 58% tiene dificultades para distinguir l a información falsa de la verdadera. Esto ha generado una mayor dependencia a las plataformas y los algoritmos, provocando la formación de burbujas informativas y la pérdida del control editorial. La información es más accesible y llamativa, sí, pero se ejerce menos control sobre su calidad y veracidad.
Por tanto, ante un sistema mediático híbrido cada vez más fragmentado, con la aparición de nuevos actores como los influencers y la Inteligencia Artificial, se hace más notoria la necesidad de adaptación del periodismo hacia un modelo que llame la atención del público joven, priorizando la información veraz por delante del interés político. Sin titulares sensacionalistas y sin una selección de lo que es relevante o no dependiendo de a quién le favorezca esa información.
