El Gucci de Demna: 90s are back
Demna debutó con la firma italiana Gucci en la Fashion Week de Milán

Rodrigo Cáceres García
La salida de Balenciaga
Tras 10 años al frente de Balenciaga, Demna tomó las riendas de Gucci en mayo del año pasado. Este movimiento fue la reacción de François-Henri Pinault (presidente del grupo Kering) para tratar de revivir un Gucci que había visto tiempos mejores. El objetivo de posicionar a Demna en la casa florentina era principalmente el devolverle la identidad que había perdido con el paso del tiempo. Gucci no había logrado adaptarse a los constantes cambios que experimenta la moda. Se había convertido en un sinónimo de "caro" y no de "lujo", como sí lo era antaño; alejado de la alta costura y la exclusividad de la que gozaban sus competidores.
El viaje de Demna como Director Creativo de Gucci arrancó queriendo "recordarle a la gente lo que es la marca", en palabras del propio diseñador. Para ello, el georgiano elaboró un corto titulado The Tiger, donde celebridades como Demi Moore, Kendall Jenner o Edward Norton nos mostraban La Famiglia, la primera colección de Demna para el SS26 que la marca define como "irreverentemente seductora, extravagante y audaz". En esta colección pudimos ver personajes con looks que trataban de captar la nueva esencia de Gucci. Los bolsos distressed, mocasines con hebilla y cinturones con el clásico logo GG fueron los protagonistas de La Famiglia.
Esta colección fue solo un adelanto de lo que hoy hemos podido disfrutar en la Milán Fashion Week, donde se han presentado 83 looks que recogen a la perfección la sensualidad, el descaro y las siluetas que tanto éxito tuvieron en los 90.
Regreso al futuro: looks de 1990 desfilando en 2026
Muchos apostaban por una estética continuista de Balenciaga, pero Demna se ha reinventado acercándose mucho a la época dorada de Tom Ford, con ese toque sexy y elegante que tanto enamoró al mundo de la moda a finales del siglo XX, pero readaptado a la perfección para 2026, alejándose de la estética urbana y oversized de Balenciaga.
Uno de los grandes protagonistas de este desfile ha sido la clásica hebilla de los mocasines Gucci que ya vimos utilizada en pantalones, bolsos o cinturones. Ha sido sin duda el accesorio más empleado en las prendas del desfile.

En el lado de la moda masculina destacan las camisetas ajustadas (muy ajustadas) para marcar músculo, por lo que en esta ocasión han desfilado modelos masculinos muy musculados. Zapatos tipo mule o mocasines de piel con puntera exagerada y pantalones elegantes con un corte más bien straight se encuentran en todos los looks del apartado de hombre de esta colección de Gucci. Outfits muy chic a la par que minimalistas que chocan con algunos otros más cerca de lo urbano, con jorts, riñoneras y el clásico estampado con el monograma de Gucci.

En cuanto a la moda femenina un elemento común en todos los looks han sido los brillos, presentes en vestidos, tops y pantalones, combinados con tacones en piel de cocodrilo con decoraciones en oro. Los vestidos combinan la estética seductora y la elegancia, potenciando la figura de las modelos y dejando esa sensación de prenda de lujo. Hemos visto pocas botas, pero han sido la mejor parte del calzado femenino, como estas en piel de cocodrilo y con hebilla dorada en la puntera.


Si hubiese que emplear una palabra para resumir esta colección sería "pulcritud". Todos los diseños son muy limpios y estéticos, encajan perfectamente en todo lo que envuelve a la Fashion Week de Milán, la esencia clásica italiana y sobre todo traen de vuelta lo que un día hizo resurgir a Gucci. Los espectadores del desfile han quedado encantados con la sobriedad y la sofisticación de los looks, y así se lo han hecho saber a Gvasalia con la ovación al concluir el show.
