El ejército mata a sus propios ciudadanos en Myanmar, el país que solo conoce la guerra
Myanmar, el país que solo ha tenido dos meses de paz en toda su historia, sigue sumando inocentes muertos y no hay indicios de que vaya a detenerse pronto.
Manuel Santiago Hernández

Fuerzas de seguridad de Myanmar en las calles del país
Myanmar, también aceptado como Birmania, es un país ubicado en el sudeste asiático, fronterizo con China y Tailandia, que el próximo mes de abril cumplirá oficialmente 78 años en guerra. El pasado 1 de marzo de 2026, tan solo un día antes de la fecha en la que se escribe este artículo, Myanmar sufrió un bombardeo en un punto de comercio en la región central de Magway que se llevó consigo 25 vidas y dejó alrededor de 20 heridos. ¿El responsable de este bombardeo? El propio ejército de Myanmar.
Para entender por qué el ejército de una nación está atacando indiscriminadamente a sus propios ciudadanos debemos retroceder la mirada hasta enero de 1948. El día 4 de dicho mes, Myanmar logra independizarse del Reino Unido y pasa a ser una nación soberana. Este nuevo Estado cuenta con una gran cantidad de grupos étnicos (135 reconocidos hasta la fecha de hoy), el gobierno central en específico era llevado por el grupo de los Bamar, lo cual generaba desconfianza en otros grupos, en especial los Karen, Kachin, Shan y Mon.
Para abril de ese mismo año estallaban las primeras rebeliones en Myanmar, entonces llamada Birmania, en donde destacaban guerrillas comunistas en ciertas regiones y ejércitos étnicos que pedían autonomía o federalismo. Desde ese momento, el país nunca dejó de estar en guerra. En otras palabras, Myanmar, en toda su historia como nación, solo ha estado dos meses en paz, que pasado a cifras numéricas significaría que, durante toda su historia como país independiente, ha estado en guerra el 99,79% del tiempo.
En 1962, el general Ne Win, daba un golpe de Estado y el ejército Tatmadaw establece un régimen socialista autoritario. Desde ese momento se establece una brutal dictadura que da fruto a un aislamiento internacional del país y una masiva y cruel represión contra minorías y, por consecuente, la expansión de las guerras étnicas que ya había en un inicio. Durante las casi tres décadas que dura este mandato el conflicto, si bien siguen las guerras en la calle, se convierte en algo más estructural y esto se vuelve un punto clave. Antes de 1962, aún con las guerrillas y levantamientos contra el Estado, el país seguía teniendo un sistema parlamentario y había espacio para la negociación política y el conflicto aún se podía resolver dentro de la política civil.
Sin embargo, en la dictadura de Ne Win, el Tatmadaw toma el poder total y se elimina el sistema parlamentario, se prohíben los partidos políticos y se rechaza cualquier tipo de federalismo, lo que significa que el ejército no es solo una institución armada, sino que pasa a ser el centro del sistema político.
En esta dictadura surge así mismo el grupo militar KIA (Kachin Independence Army) que pasaría a ser la contraparte de los Tatmadaw y que desarrollarían su propia lengua y cultura para luchar contra la represión étnica y plantar cara al Estado dictatorial de ese momento.
El momento que marcaría para siempre la historia de Myanmar llega en 1988. El levantamiento conocido como "8888" (pues se dio el 8 de agosto de 1988) fue un conjunto de protestas masivas en las que la nación se unió contra el gobierno por su brutal régimen y por una gran crisis económica, que fue la gota que colmó el vaso. La contestación del Estado fue el fusilamiento masivo a protestantes donde miles de vidas fueron arrebatadas, pero se consiguió que se legalizasen los partidos políticos y elecciones, aunque, como se verá a continuación, poco tenían de reales.
Fue por esto mismo que surge la importantísima figura de Aung San Suu Kyi, la mujer que buscaba liberar al país. Aung San Suu Kyi es la hija de Aung San quien, casualmente, es considerado el padre de la independencia de Myanmar en 1948, por lo que la segunda liberación del país iba a venir dada de la mano de la hija de quien ya les liberó una vez. En 1990, dos años después del 8888, Suu Kyi ganaría las elecciones (que fueron posibles gracias a este levantamiento) con su partido político "National League for Democracy". Sin embargo, y aún con mayoría absoluta, el ejército Tatmadaw ignora por completo los resultados y mantiene el poder.
De cualquier modo, esto no resulta en una derrota absoluta para el pueblo de Myanmar pues el Estado acepta firmar algunos altos el fuego frente a ciertos grupos técnicos. Esto, aunque consigue liberar a muchas personas, lo cual fue un gran paso, desemboca en que el gobierno quiera "compensarlo" de algún modo y comienza una persecución brutal en contra la minoría étnica Rohingya y, entre 2016 y 2017 obligan a 700.000 integrantes de este grupo a tener que huir del país y se inicia una ofensiva tan brutal que la ONU la clasifica como posible genocidio.
Aún así, para cuando esto sucedió, Myanmar ya rozaba la libertad pues, en 2011 se inicia una transición controlada y, cuatro años después, la NLD, el partido de Aung San Suu Kyi, vuelve a ganar las elecciones y, ahora sí, llega al poder, aunque no de manera total. Aunque Suu Kyi debía liderar el país, el ejército mantuvo un 25% del parlamento y se adjudicó el poder total de los organismos de Control de Defensa, Interior y Fronteras. Es decir, la supuesta democracia era, nuevamente, un mero espejismo.
Pasan 9 años desde que Suu Kyi gana las elecciones y, en 2020, cuando se celebran nuevas elecciones, vuelve a ganar con una mayoría absoluta, incluso mayor a resultados de años anteriores. Sin embargo, el general Min Aung Hlaing, quien también se presentó a estas elecciones, al ver que había perdido, da un golpe de Estado en 2021 que resulta exitoso y desemboca en el arresto de Suu Kyi y una enorme represión que resulta en miles de civiles asesinados.
Es aquí cuando el conflicto llega a un punto de no retorno y, el pueblo, que ya no puede más, estalla definitivamente, decide armarse, se crea la National Unity Government (una especie de pseudo-gobierno que crea y compone el pueblo de Myanmar) y comienza una guerra civil a gran escala.
Esta es la situación en la que se encuentra Myanmar hoy en día: bombardeos constantes, el gobierno militar controlando las grandes ciudades y el ejército de un país disparando y matando cada día a sus propios ciudadanos.
Este conflicto, que no parece que vaya a acabar de aquí a muchos años, invita sin duda a la reflexión sobre cómo está el mundo y cómo actuamos frente a él. Estamos viendo un país que ayer mismo sufrió un bombardeo con la directa y única intención de matar, que en toda su historia solo ha habido dos meses en los que no ha estado en guerra, que ignora resultados de elecciones y fusila a quienes protestan, que el propio pueblo ha tenido que crear un segundo gobierno para tener algo de esperanza y, en ciertos periódicos, se presenta en la portada "reuniones de therians", cotilleos sobre famosos, eventos culturales llenos de dinero y cierta distopia sabiendo lo que ocurre en el otro lado del mundo, y una larga lista de eventos irrelevantes que opacan tragedias como las de Myanmar la cual, precisamente, es una de la que no se habla ni conoce prácticamente nada a pie de calle.
