Derbi sevillano, mucho más que un partido de fútbol
Luis Javier Martínez

El partido de este domingo entre Sevilla y Betis es, según sus aficionados, una "final" que dura más de 90 minutos, casi siempre duran hasta el siguiente enfrentamiento entre ambos y, en algunos casos, no se olvidan por mucho tiempo que pase.
Ninguno de los dos equipos llega en su mejor momento de la temporada, el Sevilla tras una derrota en casa del RCD Espanyol, y el Betis tras un mal empate en la Cartuja frente al Girona FC, que les hace estar posicionados en liga 11º y 5º respectivamente. En este contexto el Betis puede parecer claro favorito por su buena posición en liga, pero tratándose de un derbi no funciona así, más aún jugándose en Nervión. Y es que en este partido las fuerzas se suelen igualar por las ganas que tienen ambos de hacerse con la victoria, lo que lo convierte en uno de los partidos más especiales del panorama nacional, ya que ambas aficiones son expertas en transmitir su sentimiento a los jugadores, de ahí que jugadores como Rakitic, Gudelj, Canales o Isco sientan tanto sus respectivos colores pese a no haber pasado por la cantera. Actualmente el Sevilla ha ganado más derbis con 66 victorias mientras que los verdiblancos cuentan con 41 victorias, pese a esto la ciudad vive un ambiente bastante diferente en los últimos años, y es que los de Pellegrini han logrado cambiar las tornas y convertirse en el equipo dominante de la ciudad, ya que en las últimas tres temporadas han logrado quedar por encima de sus vecinos, a lo que se le suma su ilusionante proyecto con un nuevo estadio, el fichaje de Antony y la reciente renovación de Isco hasta 2028, mientras que los sevillistas pasan por un mal momento tras haber vivido unos años de gloria, sobre todo en la Europa League.
A lo largo de esta semana se recuerdan a muchos personajes históricos y muchos momentos que se han quedado grabados en la memoria de los aficionados de uno y otro equipo. En el caso del Sevilla hay un exentrenador que cada vez que se acerca este partido suele volver a dar que hablar, es el caso de Joaquín Caparrós, que recientemente declaró que los verdiblancos "llevan medio telediario bien y parece que lo han ganado todo" ,algo que, sumado a otras cosas del utrerano, hizo que Rafael Gordillo, actual presidente de la Fundación RBB, no quisiera posar con él en un acto frente al bullying. Por otro lado también se recuerda aquella famosa comida prederbi entre los presidentes Manuel Ruiz de Lopera, por parte del Betis, y Luis Cuervas Vilches, por parte del Sevilla, en la que tuvo lugar un intercambio de palabras entre ambos que terminó con el bético recriminándole a Cuervas que "lo que no se puede hacer es llevar bebiendo whisky desde la siete de la tarde, se bebe agua mineral para estar con los señores" y con el sevillista respondiendo "tú no sabes beberte un whisky, desgraciado". Por otro lado, como es lógico ambos recuerdan partidos en los que salieron victoriosos, sobre todo las humillaciones hacia su máximo rival, pero recientemente la afición bética le gusta mucho recordar aquel derbi en los octavos de la Copa de Rey 2022, no sólo porque eliminaron a sus vecinos con goles de Fekir y Canales, sino porque en el gol olímpico de Fekir un palo de plástico fue arrojado desde la grada al campo impactando en la cabeza del jugador sevillista Joan Jordan, el cuál al principio no parecía muy afectado, pero tras bajar al césped el director deportivo Monchi y hablar el entrenador Julen Lopetegui con el jugador, este decidió tirarse al suelo, provocando que se suspendiera el partido hasta el día siguiente, donde se jugó lo que restaba a puerta cerrada; casi 4 años después los verdiblancos siguen sin creerse la versión de los de Nervión de que tenía un traumatismo craneoencefálico, debido a que se trataba de un palo de plástico y dos días después el jugador estaba entrenando, provocando este partido la creación de uno de los cánticos favoritos de la afición de Heliópolis, en el cuál le recriminan a sus vecinos el haber huido de aquel partido.
Tras todo lo anteriormente mencionado es difícil pensar que lo del domingo es solo un partido de fútbol, y es normal que la ciudad se paralice y durante dos semanas (la previa y la posterior) sea el tema principal de las conversaciones entre la mayoría de su población. El partido se jugará el domingo 30 de noviembre a las 16:15 en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán donde ambos equipos lucharán por demostrar si Sevilla es rojiblanca o verdiblanca.
