Del Imperio británico a un Reino Unido dividido: el resurgir del separatismo

29.09.2026

Andrea Piqueras Martínez  

Es un hecho que los movimientos separatistas han existido siempre entre las naciones que componen el Reino Unido. Sin embargo, actualmente se encuentran en su momento más fuerte en décadas, ejerciendo una gran presión política al gobierno británico. Tres de las cuatro naciones cuentan con movimientos separatistas activos: Gales, Irlanda del Norte y Escocia, frente a la cada vez más sola Inglaterra.


De los tres países, Escocia es el más avanzado en el movimiento. Tras el referéndum de independencia realizado en 2014 (en el que el 55% apoyó la estancia en el Reino Unido), el Parlamento Autónomo Escocés acaba de efectuar la petición de un nuevo referéndum. Entre sus motivos para la independencia destaca notoriamente el descontento por la salida de la Unión Europea en 2016, a la que se opusieron mayoritariamente, viéndose forzados a abandonarla a causa de Inglaterra. El Partido Nacionalista Escocés (SNP, que gobierna a siete escaños de la mayoría absoluta) considera que el país prosperaría mejor en Europa de manera independiente, decidiendo sobre su economía y recursos naturales.


Siguiendo con Gales, históricamente ha solicitado la autonomía, pero en las últimas décadas se ha ido inclinando más por la independencia. El partido nacionalista (Plaid Cymru, recién llegado al poder) pretende extraer de Londres nuevos poderes y competencias para su gobierno, dejando en manos de la población la secesión. Hay cierto descontento económico con Inglaterra por desatender sus necesidades industriales y sociales.


Por último, en Irlanda del Norte continúa el eterno debate de reunificación con la República de Irlanda, más enfocado en ello que en la independencia. Las tensiones con Inglaterra provienen de profundas divisiones históricas y religiosas entre nacionalistas (defensores de la unificación irlandesa) y unionistas (a favor del Reino Unido). En 2022, el Sinn Féin (partido considerado el brazo político del IRA, banda terrorista) ganó las elecciones autonómicas. Ante el bloqueo de los unionistas del DUP, las calles de Belfast y Derry volvieron a incendiarse, hasta que la ministra del partido, Michelle O'Neill, logró ocupar su puesto en 2024. Esto no ha tenido otro efecto sino que cada vez más gente apoye la separación del Reino Unido y la reunificación de la isla.


La ruptura de Reino Unido requiere del consenso político, incluida la aprobación de Londres, para permitir celebrar los referendos. Es por ello que los líderes separatistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte, así como la presidenta del Sinn Féin en la República de Irlanda (principal partido de la oposición), se reunieron el pasado lunes 14 de septiembre en Cardiff, Gales, para firmar un memorando de cooperación y establecer su intención de luchar juntos por la independencia de sus naciones, cada uno a su ritmo y por su camino, pero con la misma intención de separarse del Reino Unido y volver a la Unión Europea. La declaración de Cardiff es solo un acuerdo político, sin efectos legales, pero que refleja una corriente en la opinión pública.


De llevarse a cabo será un proceso de independencia largo, pero que supondrá el fin del Imperio Británico.

Share