26-S: La acampada que pretende cambiar el futuro de la vivienda en España
Claudia Sánchez Gutiérrez
El pasado fin de semana se asentaron en la Puerta del Sol de Madrid miles de personas con un objetivo claro: reivindicar el derecho a la vivienda.

Fotografía propia de Claudia Sánchez Gutiérrez
El origen de la manifestación se remonta al caso de Maricarmen, la madrileña de 87 años que fue desahuciada de su casa en el Retiro la pasada semana, después de llevar viviendo en ella 70 años.
Además de exponer la gravedad de la crisis de la vivienda en España, el suceso provocó una fuerte reacción social y política, que ha desembocado en una acampada en pleno centro de Madrid, donde cientos de personas y asociaciones acampan bajo el lema "Ni una Maricarmen más" y reclaman cambios en la legislación sobre alquileres y desahucios.
Ataviados con todo tipo de carteles, desde "Todos somos Maricarmen" hasta "Expropiar a los rentistas" o "Acción directa y okupación", así como banderas de Palestina e insignias de diversos sindicatos y colectivos, los participantes comenzaron el domingo a establecer carpas y organizar asambleas, talleres, discursos y actuaciones musicales en medio de Sol.
Entre todos los manifestantes destaca la figura del Sindicato de Inquilinas, responsable de la organización de la acampada, que el pasado lunes logró tras 4 horas de negociación llegar a un acuerdo con Urbagestión, la empresa propietaria de la casa de Maricarmen, para que ésta recuperara su hogar y obtuviera un nuevo contrato de alquiler.
"No vamos a consentir que se nos den migajas ni medidas vacías", "tenemos herramientas suficientes y seguiremos haciendo lo que haga falta para que se vayan dando pasos en la conquista del derecho de la vivienda en nuestro país", aseguraba Alicia del Río, una de las líderes del Sindicato y portavoz del movimiento.
Sin embargo, el futuro de la acampada y su duración aún están por decidir, mientras que la ciudadanía y los manifestantes siguen con la vista puesta en este viernes, cuando el Consejo de Ministros volverá a reunirse para someter a votación los acuerdos pactados por PSOE y Sumar en el día de hoy: Aprobar la protección de los desahucios hasta 2030 y la prórroga de los alquileres hasta 2028.
A pesar de que el futuro de las leyes de la vivienda en España sea aún incierto, la figura de Maricarmen y la acampada del 26-S ya han marcado un antes y un después en la persistente lucha de los inquilinos por hacer del "decreto Maricarmen" una realidad.
